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domingo, 23 de octubre de 2016

Salí de mi tierra Reus hacía el Congo

Testimonio misionera Isabel Correig en el Congo

"Cuando tenía 18 años sentí la vocación misionera, comprendí que Dios me invitaba a seguirle. Llena de gozo, respondí a su llamada: “Sal de tu tierra…” (cfr. Gen 12,1). Y lo dejé  todo: patria, familia, amigos…
Geográficamente salí de mi tierra y entré en otra tierra, el Congo. País muy lejano, otra raza, otra mentalidad, otras costumbres… Me sentía enviada como testigo del amor de Dios y me situé como hermana de los congoleses. Comprendí que lo más importante no era tanto “hacer cosas” sino compartir la vida en actitud de dar y recibir. El espíritu misionero me permitió entrar en una dinámica de fraternidad universal.
Después de 45 años de vivir en el Congo me siento congolesa con los congoleses y al mismo tiempo profundamente catalana. Porque creo que es en la medida en que uno tiene clara su identidad y sus raíces que  puede abrirse a otras culturas. Tengo también la experiencia de lo que dice Jesús (cfr. Mt 19,29): “Aquel que en mi nombre deja casa,  padres, hermanos… encontrará el céntuplo…”

Todos estamos invitados a “salir de nuestra tierra”, es decir salir de nosotros mismos para ir al encuentro del otro. 
Como cristianos, todos somos misioneros. Con gestos de ternura y de misericordia podemos hacer comprender al otro que Dios le ama, porque  ¿cómo podríamos hablar del Dios que es amor y que está presente en nuestras vidas, si el otro no siente una presencia humana?
El gozo de Jesús resucitado nos transforma y nos hace capaces de acoger al otro y de podernos maravillar ante la naturaleza y toda la creación."

María Isabel Correig
Misionera diocesana


sábado, 22 de octubre de 2016

Salí de mi tierra Reus hacía Guaimaca (Honduras)

Testimonio de la misionera Hmna. Teresa M. Abelló, dominica de la Presentación en Guaimaca (Honduras)

"Sal de tu tierra" 
Mi nombre es Teresa M Abelló - Hermana Dominica de la Presentación, catalana nacida en Reus.
En 2010 llegué a Honduras a un lugar muy pobre GUAIMACA para encargarme del CMP - CENTRO MARIE POUSSEPIN, hogar de acogida y formación integral (a nivel humano, en valores y crecimiento en la Fe), para chicas adolescentes sin recursos de las montañas del entorno.
Vivimos de la PROVIDENCIA, Dios se hace presente cada día con donativos y con grupos de voluntarios generosos y de corazón grande que van y vienen durante todo el año, para dar lo mejor de lo que son y tienen para que nuestras chicas, puedan salir de la pobreza y realizar su sueño como mujeres cristianas y buenas profesionales.
Sobra decir que los jóvenes del primer mundo que nos colaboran, obtienen el ciento por uno de lo que aportan, ya que sus vidas quedan tocadas por esta realidad tan castigada pero a la vez con tanto trabajo por hacer a todos los niveles, pues la Evangelización en clave de Misericordia es nuestro pan de cada día.
Además del CMP, respondemos de un dispensario con tratamientos de biomagnetismo y medicina natural y una finca para la promoción mediante el trabajo, con agricultura orgánica y fomentamos la protección del medio ambiente, en la línea de la ¨Laudato Si¨ del Papa Francisco.
La mayoría de voluntarios son de los USA pero estoy segura que pronto vendrán también de nuestra tierra, si abren su corazón joven y le dicen al Señor ¨Aquí estoy, manos a la obra yo también me apunto¨.
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"Surt de la teva terra"
El meu nom és Teresa M Abelló - Germana Dominica de la Presentació, Catalana nascuda a Reus.
El 2010 vaig arribar a Hondures a un indret molt pobre GUAIMACA per encarregar-me del CMP - CENTRO MARIE POUSSEPIN, llar d´acollida i formació integral (a nivell humà, amb valors i creixement en la Fe), per a noies adolescents sense recursos de les muntanyes de l´entorn. 
Vivim de la PROVIDENCIA, Déu es fa present cada dia amb ajuds i grups de voluntaris generosos i de cor gran que van i venen durant tot l´any, per donar el bo i millor del que són i tenen per a que les nostres noies, poguin sortir de la pobresa i realitzar el seu somni com a dones cristianes i bones professionals. 
No cal dir que els joves del primer món que ens col.laboren, obtenen el 100 per ú del que aporten, ja que les seves vides queden tocades per aquesta realitat tan castigada però alhora amb tanta feina per fer a tots nivells, doncs l´Evangelització en clau de Misericòrdia  és el nostre pa de cada día.
A mes del CMP, tenim cura d´un dispensari amb tractaments de biomagnetisme i medecina natural; i d´una finca per la promoció mitjançant el treball, amb agricultura orgànica i fomentem la protecció del mediambient, en la linia de la ¨Laudato Si¨del Papa Francesc.
La majoria de voluntaris son dels USA però estic segura que en vindràn també de casa nostra si obren el seu cor jove i li diuen al Senyor ¨Som-hi jo també m´hi apunto¨.

jueves, 20 de octubre de 2016

Salí de mi tierra Tarragona hacía Hungría

Testimonio de Jaume Bofarull, misionero marista en Esztergom (Hungría)

"Cuántas veces he experimentado este mensaje de Jesús: "sal de tu tierra y vete a donde te mostraré!" Primero cuando me sentí llamado a la vida religiosa marista. Era joven. Tenía toda mi vida delante de mi, oportunidades, estudios, futuro, ganas de vivir...  Dios no me pedía ser diferente, ni frustrar mis ansias de vivir. Sólo me pedía vivir el Evangelio de Jesús en medio de los niños y de los jóvenes. Concentrar mis ilusiones en ser testigo del amor de Dios entre los jóvenes. Y así fui recorriendo los diferentes centros educativos maristas en Cataluña.
Y cuando parecía que mi vida estaba acomodada y con el regodeo de mis éxitos en el campo educativo-pastoral, otra vez la llamada a dejarlo todo, a dejar "mi tierra" mis seguridades para adentrarme en el mundo de lo social, de los niños necesitados, emigrantes, excluidos, no queridos. Y cuando parecía ya estar en mi ambiente de nuevo, vuelve a surgir la llamada: sal de tu tierra". Y esta vez era real: dejar mis amigos, mi familia, mis seguridades, mi lengua, mi mentalidad para ir a una tierra extranjera. Y Dios se sigue manifestando...

Ser cristiano es ni más ni menos que vivir el Evangelio de Jesús, ser coherente con Él, De pequeños nos bautizaron. No fuimos conscientes de ello, pero cuando fuimos confirmados, sabíamos a qué nos comprometía: SER TESTIGOS DE SU VIDA, SER ANUNCIADORES DE SU PALABRA. No sólo rezar todos los días, no sólo leer su Palabra, no sólo participar de la comunidad cristiano los domingos: nos exige SALIR! Ir al otro. No para cristianizar, sino para ser la presencia amorosa de un Dios misericordioso. Salir de nuestra zona de confort para ir a las fronteras donde viven los desheredados de la tierra, sean o no creyentes, y ser el rostro materno de Dios.
¿Qué piensas tú sobre: "Sal de tu tierra"?"
Jaume Bofarull Pedrola


miércoles, 19 de octubre de 2016

Salí de mi tierra Cambrils hacía Dakar

Testimonio de Cristí Savall, hermano de la comunidad de Taizé en Dakar

"Quien busca encuentra" y encontramos moviéndonos, saliendo de casa. En los 23 años de hermano de Taizé en misión, ¿qué he encontrado? Compartiendo con los musulmanes y con los "pequeños" amados de Cristo el combate del día a día, buscando renovar siempre el entendimiento y la confianza, y a su vez dejando que el Señor acoja nuestros cantos, he encontrado el crecimiento de la pequeña esperanza.
Y hoy, mirando hacia atrás, y dándome cuenta de la confianza transparente que desde el primer momento las familias de nuestro alrededor, los ancianos que ya viven en Dios y que se sentaban a la sombra de nuestros tres árboles, nos dieron, …esto hace crecer raíces! Y porqué hay raíces, nuestra fraternidad de Taizé bien enraizada, es una fraternidad en movimiento. Por esto, qué alegría sentir cansancio. Cansancio del hacer, del rehacer, del hacer revivir,…En el hacer que hace revivir está la alegría!
Sí, compromiso de más de 23años en Grand Yoff, y también esperanza. Quizá no entenderemos jamás las pobrezas, pero sí entendemos la esperanza.
Buscar, salir, caminar mucho, enraizarse, hacer revivir… esperar!
Y aun cansados, cantar la alegría de dar la vida en el gota a gota de la fidelidad.
Cristí Savall, hermano de Taizé en Misión en Dakar.
27-11-2015

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“Qui cerca troba” i trobem movent-nos, sortint de casa. En els 23 anys de germà de Taizé en missió, què he trobat? Compartint amb els musulmans i amb els “petits” estimats del Crist el combat del dia a dia, cercant de renovar sempre l’entesa i la confiança, tot deixant que el Senyor aculli els nostres cants, he trobat el creixement de la petita esperança.
I avui, mirant enrere, en adonar-me de la confiança transparent que des del primer moment les famílies que ens envolten, els ancians que ja viuen en Déu i que seien a l’ombra dels nostres tres arbres, ens varen donar, ...això fa créixer arrels! I perquè hi ha arrels, la nostra fraternitat de Taizé ben arrelada, és una fraternitat en moviment. Per això quina joia de sentir cansament. Cansament del fer, del refer, del fer reviure, …En el fer que fa reviure hi ha joia!
Sí, compromís de més de 23 anys a Grand Yoff, i també esperança. Pot ser no comprendrem mai les pobreses, però sí que comprenem l’esperança.
Cercar, sortir, caminar molt, arrelar-se, fer reviure...esperar!
I fins i tot cansat, cantar la joia de donar la vida en el gota a gota de la fidelitat.
Cristí Savall, germà de Taizé en Missió a Dakar.
27-11-2015

lunes, 17 de octubre de 2016

Salí de mi tierra Tarragona hacía Honduras

Testimonio de Obispo Lluís Solé Fa y padre Jesús Palau, misioneros paules en Honduras

Obispo Luís Solé Fa, en Trujillo (Honduras)
"La Diócesis de Trujillo, en Honduras, depende del Pontificio Consejo para la Evangelización de los Pueblos. ¿Qué nos permite considerarla una Diócesis Misionera?  
Para recorrer sus 25,500 kilómetros cuadrados solo contamos con 20 sacerdotes y el obispo.  Hay un seminarista en 4° de teología y cinco seminaristas empezando la filosofía.  Solo tres Institutos femeninos de Vida Consagrada están colaborando en la Diócesis.
La pobreza que en todos los sentidos embarga a la mayoría de la población, no permite contar con laicos preparados que sostengan el caminar de las comunidades;  unos por falta de formación, otros por falta de tiempo o de salud.  Y a pesar de esto, y aunque de manera muy humilde, se organizan los fieles en comunidades eclesiales de base, en grupos y equipos expresando, de esta manera, su fe en el Señor y su amor a la Iglesia.
Aunque no hayamos analizado aún el fenómeno, sí es alarmante el flujo de católicos yéndose a las iglesias evangélicas y a las sectas, sobre todo pentecostales que se multiplican cada día más.
Hoy, todos los países son de Misión.  Pero la Iglesia de la Diócesis de Trujillo aún no tiene capacidad de ser misionera, y sí tiene la necesidad de recibir misioneros."
+LUIS SOLE FA, c.m.

Jesús Palau Banús, sacercote en San Pedro de Sula (Honduras)

"Para mí la experiencia de misión que he tenido durante estos años en Honduras ha sido muy enriquecedora. He descubierto que son los pobres  quienes nos enseñan el verdadero rostro de Jesús. Está opción que hace la Iglesia por los pobres es una opción y a la vez un compromiso de todo cristiano bautizado. He procurado siempre vivir este compromiso, sentí claro que Dios me llamaba a ser evangelizador de los pobres, esta fue una opción que la concreté en la Congregación de la Misión. En estos 15 años que he estado en la Misión de Honduras, he estado en distintos lugares, he estado en San Pedro Sula, en Tegucigalpa, y en Puerto Lempira. Actualmente estoy en Puerto Lempira, en la Moskitia, en donde estoy aprendiendo la lengua miskita, y donde procuro hacerme con la cultura y tradiciones que tienen. La sencillez, la alegría de vivir, la esperanza y la fe en Dios que tiene el pueblo Hondureño me han ayudado a crecer y fortalecer la fe que recibí de mi familia y de mi comunidad. El dar la vida, desde el silencio, sin sentirme salvador de nadie, sino solo cooperador del Reino de Dios, es lo que más me llena y me hace feliz.
Jesús Palau

sábado, 15 de octubre de 2016

Carta Arquebisbe Tarragona en motiu del #Domund

MISSIONERS: ESGLÉSIA EN SORTIDA

Llegim al Gènesi que Déu va dir a Abraham: «Surt del teu país, de la teva parentela, de la casa del teu pare, per anar a la terra que jo t’indicaré.» I el patriarca va sortir, tot i que no sabia on anava; només sabia que era la voluntat de Déu.
El mateix ha passat amb els missioners. Un dia van sentir la crida divina a lliurar-se als altres lluny de casa seva i se’n van anar, no per desinterès de la seva pàtria i de les seves famílies, sinó per fidelitat al que Déu els demanava, i ja des de llavors van començar a estimar els qui encara no coneixien, a aprendre idiomes nous, nous costums… fins a fer-se un d’ells.
Aquest va ser el cas de Mn. Josep Cabayol, per posar l’exemple d’un missioner de les nostres terres, del qual es va presentar recentment una biografia. Va sortir de la Riera de Gaià, de la seva família, d’aquells carrers i places en què havia jugat, com la de l’església, amb aquell plataner gegant, inconfusible. I va marxar a Rwanda, després al Congo i una altra vegada a Rwanda, mentre les forces li ho van permetre, identificant-se amb aquells pobles africans, sense acovardir-se per perills reals viscuts a vegades amb un protagonisme no desitjat.
També el cas d’Isabel Solà, la monja barcelonina assassinada aquest any a Haití, on va anar a missions després d’uns anys a Guinea Equatorial. Va viure amb els seus pobres habitants el terrible terratrèmol i va dedicar des de llavors el seu temps a atendre els molts amputats fabricant-los pròtesis perquè poguessin caminar.
A Tarragona hem celebrat una trobada missionera de les diòcesis de tot Espanya, en coincidència amb els noranta anys de l’establiment del DOMUND. «Surt de la teva terra» és el lema d’aquest any i de la festa que avui celebrem. Enllaça amb el desig del papa Francesc, tantes vegades expressat: el seu desig d’una Església en sortida, que no es tanqui en ella mateixa i en les rutines, sinó bolcada cap als altres, cap a les perifèries existencials de la geografia i de la vida.
Pensem —com ens ha recordat Mn. Anastasio Gil, director nacional de les Obres Missionals Pontifícies a Espanya—, que l’Evangeli encara no ha arribat al 70% de la humanitat. L’Església, per manament de Jesucrist, està cridada a anunciar-los aquest missatge de salvació i a fer-ho amb paraules i amb obres, amb l’exemple de l’amor fraternal que inspira la doctrina més sublim, perquè és divina.
† Jaume Pujol Balcells
Arquebisbe metropolità de Tarragona i primat

Ja podeu consultar el suplement del Full Dominical en motiu del Domund 2016

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MISIONEROS: IGLESIA EN SALIDA
Leemos en el Génesis que Dios le dijo a Abraham: «Sal de tu tierra, de tu parentela, de la casa de tu padre, para la tierra que yo te indicaré». Y el patriarca salió, aunque no sabía a donde iba; sólo sabía que era la voluntad de Dios. 
Lo mismo ha sucedido con los misioneros. Un día sintieron la llamada divina a entregarse a los demás lejos de sus casas, y se fueron, no por desapego a su patria y a sus familias, sino por fidelidad a lo que Dios les pedía, y ya desde entonces comenzaron a amar a quienes aún no conocían, cuyo idioma si era el caso aprenderían, cuyas costumbres adoptarían… hasta hacerse uno de ellos.
Este fue el caso de Mn. Josep Cabayol, por poner un ejemplo de un misionero de nuestras tierras, del que se presentó recientemente una biografía. Salió de la Riera de Gaià, de su familia, de aquellas calles y plazas en las que había jugado, como la de la iglesia, con aquel platanero gigante, inconfundible. Y marchó a Ruanda, luego al Congo, y otra vez a Ruanda, mientras le permitían sus fuerzas, identificándose con aquellos pueblos africanos, sin acobardarse por peligros reales vividos a veces con un protagonismo no querido.
Ahí está el caso de Isabel Solà, la monja barcelonesa asesinada este año en Haití, donde fue a misiones después de unos años en Guinea Ecuatorial. Vivió con sus pobres habitantes el terrible terremoto y dedicó desde entonces su tiempo a atender a los muchos amputados fabricándoles prótesis para que pudieran andar. 
En Tarragona hemos celebrado un encuentro misional de las diócesis de toda España, en coincidencia con los 90 años del establecimiento del DOMUND. «Sal de tu tierra» es el lema de este año, y de la fiesta que hoy celebramos. Enlaza con el deseo del Papa Francisco, tantas veces expresado: su deseo de una Iglesia en salida, que no se encierre en sí misma y en las rutinas, sino volcada hacia los demás, hacia las periferias existenciales de la geografía y de la vida.
Pensemos –como nos ha recordado D. Anastasio Gil, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en España–, que el Evangelio aún no ha llegado al 70 por ciento de la humanidad. La Iglesia, por mandato de Jesucristo, está llamada a anunciarles este mensaje de salvación y a hacerlo con palabras y con obras, con el ejemplo del amor fraterno que inspira la doctrina más sublime, porque es divina.
† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

jueves, 13 de octubre de 2016

Què fa Déu pels qui sofreixen?

Vídeo d'Obres Missionals Pontifícies per a la Jornada del DOMUND que aquest any es celebra sota el lema surt de la teva terra

En el vídeo del Domund d'aquest any, un nen parla amb la seva àvia sobre el sentit de la creació. Aviat sorgeix un interrogant que, segurament tu també t'hauràs plantejat alguna vegada. Per què Déu no fa res pels qui sofreixen?
És la resposta a aquesta pregunta la que converteix aquest vídeo en una oportunitat per a qualsevol cristià de plantejar-se la seva vocació missionera, sigui aquí, en el propi ambient i en les pròpies circumstàncies, sigui partint a la missió, com convida el lema d'aquest any "Surt de la teva terra".
Aquest és el vídeo del DOMUND 2016 Comparteix-ho amb tots!


Enllaç del vídeo: DOMUND 2016
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¿Qué hace Dios por los que sufren?
Vídeo de Obras Misionales Pontificias España para la Jornada del DOMUND que este año se celebra bajo el lema sal de tu tierra
En el vídeo del Domund de este año un niño habla con su abuela sobre el sentido de la creación. Pronto surge un interrogante que, seguramente tú también te habrás planteado alguna vez. ¿Por qué Dios no hace nada por los que sufren?
Es la respuesta a esa pregunta la que convierte este vídeo en una oportunidad para cualquier cristiano de plantearse su vocación misionera, sea aquí, en el propio ambiente y en las propias circunstancias, sea partiendo a la misión, como invita el lema de este año "Sal de tu tierra".
Este es el vídeo del DOMUND 2016 ¡Compártelo con todos!

Enlace del video: DOMUND 2016





jueves, 29 de septiembre de 2016

Sortir, trencar amb la inèrcia

Presentació de la Jornada Mundial de les Missions - 23 d'Octubre

L'home és relació: no pot viure per a si mateix. Déu l'ha fet capaç de donar-se, i la seva realitat més profunda solament aflora i es consolida en la mesura en què surt cap a l'altre. La falsa seguretat que ens proporciona el no moure'ns del nostre àmbit, per no afrontar dificultats imprevistes ni pertorbar la nostra pau, solament porta a l'estancament. Al contrari, sortir d'un mateix pot implicar riscos i fins a fracassos i equivocacions, però serà sempre millor que la “floridura” que crea la instal·lació en les nostres comoditats. És el que, en termes d'Església, i enfront de la temptació de mirar cap a dins, ha expressat el papa Francesc: “Prefereixo una Església accidentada, ferida i tacada per sortir al carrer, abans que una Església malalta pel tancament i la comoditat d'aferrar-se a les pròpies seguretats” (Evangelii gaudium, 49).

És cert que els motius per sortir físicament cap a un altre lloc poden ser molt variats. En uns casos, pot tractar-se d'un viatge gratificant, per motius de lleure, laborals o d'estudis. En uns altres, tristament, d'un desplaçament forçat i carregat de sofriments, com el de tants immigrants i refugiats, expulsats de les seves terres per la fam, les guerres, les ideologies totalitàries... Però hi ha encara un altre “sortir”, que, a diferència del primer, no se centra en els possibles avantatges per qui ho realitza, sinó que és un venciment del jo; i que, al contrari que el segon, no ve provocat per imposicions d'uns altres, sinó que és fruit d'una radical llibertat. És el “sortir” que ens ensenyen els missioners.
L'estil de vida d'aquests homes i dones és una proposta a contra corrent per a la societat actual. En contrast amb l'individualisme que es posa d'esquena a les necessitats de la humanitat per centrar-se en les pròpies —de vegades, creades—, la generositat dels missioners constitueix una autèntica contribució social, que ajuda a veure a l'altre com a germà i no com a enemic, i a fer possible que entre tots teixim una xarxa de solidaritat i justícia. El seu lliurament i disponibilitat per al servei són el contrapunt del gran pecat de la indiferència i una mostra evident —i reconeguda fins a per les veus més recalcitrants— de que és l'Església que viu les exigències de l'Evangeli.

De l'aïllament a la trobada

El lema triat per aquest DOMUND, en el seu 90è “aniversari” —la Jornada va ser instituïda per Piu XI al 1926—, està completament en sintonia amb el Magisteri de Francesc, que amb tanta vehemència ens anima a vèncer comoditats i a sortir. Les paraules de Déu a Abraham, “Surt de la teva terra” (Gen 12,1), són també una invitació a nosaltres, cristians cridats a abandonar la inèrcia i a deixar els recintes tancats per sortir a la trobada del necessitat; és a dir, a trencar el cercle “de la nostra consciència aïllada i de l'autoreferencialitat” (EG 8), per ser una “Església en sortida” (EG 24). Perquè —dit ara amb paraules de sant Joan Pau II, encara que semblin de Francesc— “una Església tancada en si mateixa, sense obertura missionera, és una Església incompleta o una Església malalta” (Missatge DOMUND 1981)

El missioner és el millor exemple del cristià que deixa de mirar-se a si mateix, i venç els propis egoismes i pors, perquè es fia del Senyor que li ha promès donar-li “una altra terra”: la “terra sagrada” de l'altre com a germà; la “terra sagrada” del que sofreix necessitat i en el qual Crist pobre es manifesta misteriosament. La sortida dels missioners i missioneres neix de la interiorització i no de l'impuls, i implica, a més d'aquesta confiança absoluta en Déu, un treball propi de preparació espiritual i cultural. I no solament una vegada: les que facin falta, com veiem en tants missioners que han hagut d'abandonar un territori, després de molt esforç per inculturar-se i ser un més entre el seu poble, per anar a una altra regió on la seva presència es fa més necessària.
El missioner “surt de la seva terra” perquè l'Evangeli “surt del seu cor”, volen arribar a tants pobles que no han sentit parlar de Crist. Sense oblidar que, quan es parla de la tasca missionera, no hi ha contraposició entre evangelització i ajuda en els diversos camps de promoció de la persona, perquè, com va expressar el beat Pau VI, “l'activitat missionera anuncia l'Evangeli i obre el camí al desenvolupament humà” (Missatge DOMUND 1970).

Sense tirar pilotes fora

Any rere any, la Jornada Mundial de les Missions ens demana que tinguem sempre presents les necessitats del món i la impressionant feina callada d'aquests missioners que es deixen la pell al servei dels altres, en els llocs més oblidats o difícils. Tot l'“Octubre Missioner” és un temps especial per recordar que la missió és expressió de la universalitat de l'Església, que es preocupa també, i de manera especial, dels qui no coneixen l'Evangeli, en les perifèries de qualsevol tipus i fins als confins de l'orbe. El que se'ns sol·licita és que no deixem de posar el nostre gra de sorra i de confiar en Aquell que pot fer fructificar cada mínim gest realitzat en favor d'aquesta tasca immensa.

El DOMUND ens anima a col·laborar amb la nostra pregària i la nostra ajuda econòmica, però també en el fet que canviem les actituds que ens tanquen en les preocupacions particulars, per les quals eixamplen la mirada i el cor als horitzons de tota la humanitat. No val tirar pilotes fora, convertint això en un desig eteri, perquè parlem d'un pas ben concret i possible: “«sortir», com a deixebles missioners, oferint cadascun els seus propis talents, la seva creativitat, la seva saviesa i experiència a portar el missatge de la tendresa i de la compassió de Déu a tota la família humana”, segons diu el papa Francesc en el seu Missatge per a aquesta Jornada. És fer de la pròpia vida un do gratuït, un signe de la bondat del Senyor.
Permetre que, a través de les nostres obres de misericòrdia, arribi als altres aquesta tendresa de l'amor matern de Déu és el primer “moviment missioner” que podem abrigar en el nostre interior. Però és que realment el món, cada persona, té ànsia de Déu, i no aconseguirà sadollar-la si nosaltres, individual i comunitàriament, “en Església”, no li oferim la paraula que l'hi anunciï. Si això és així respecte al nostre entorn immediat, com no anava a ser-ho quan es tracta de complir el mandat missioner del Senyor i de fer efectiu el dret de totes les persones i cultures de rebre l'anunci de la salvació que transforma la vida.
Per això, és inevitable escoltar el “Sal de la teva terra” com una invitació a plantejar-se i, si escau, acollir la vocació missionera. És necessari que hi hagi noves persones obertes i disposades a “passar a l'altra riba”, urgides per tots aquests pobles que encara no han sentit parlar d'un Déu que és amor, bondat i tendresa. Fan falta més testimonis de Jesucrist que surtin “de la seva pàtria i de la casa del seu pare” per recórrer els camins del món i arribar a totes aquestes perifèries que necessiten la llum de l'Evangeli, i especialment als pobres. També això forma part de la nostra responsabilitat missionera: demanar al Senyor que ens enviï vocacions per a la missió ad gents i ens impulsi a tots a deixar enrere la immobilitat, per participar en una renovada “sortida” missionera de l'Església."

Rafael Santos
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Salir, romper con la inercia
PRESENTACIÓN DE LA JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES - 23 DE OCTUBRE: DOMUND 2016

El hombre es relación: no puede vivir para sí mismo. Dios le ha hecho capaz de darse, y su realidad más profunda solo aflora y se consolida en la medida en que sale hacia el otro. La falsa seguridad que nos proporciona el no movernos de nuestro ámbito, para no afrontar dificultades imprevistas ni perturbar nuestra paz, solo lleva al estancamiento. Al contrario, salir de uno mismo puede implicar riesgos y hasta fracasos y equivocaciones, pero será siempre mejor que el “moho” que crea la instalación en nuestras comodidades. Es lo que, en términos de Iglesia, y frente a la tentación de mirar hacia dentro, ha expresado el papa Francisco: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (Evangelii gaudium, 49).

Es cierto que los motivos para salir físicamente hacia otro lugar pueden ser muy variados. En unos casos, puede tratarse de un viaje gratificante, por motivos de placer, laborales o de estudios. En otros, tristemente, de un desplazamiento forzado y cargado de sufrimientos, como el de tantos inmigrantes y refugiados, expulsados de sus tierras por el hambre, las guerras, las ideologías totalitarias... Pero hay todavía otro “salir”, que, a diferencia del primero, no se centra en las posibles ventajas para quien lo realiza, sino que es un vencimiento del yo; y que, al contrario que el segundo, no viene provocado por imposiciones de otros, sino que es fruto de una radical libertad. Es el “salir” que nos enseñan los misioneros.
El estilo de vida de estos hombres y mujeres es una propuesta a contracorriente para la sociedad actual. En contraste con el individualismo que se pone de espaldas a las necesidades de la humanidad para centrarse en las propias —a veces, creadas—, la generosidad de los misioneros constituye una auténtica contribución social, que ayuda a ver al otro como hermano y no como enemigo, y a hacer posible que entre todos tejamos una red de solidaridad y justicia. Su entrega y disponibilidad para el servicio son el contrapunto del gran pecado de la indiferencia y una muestra evidente —y reconocida hasta por las voces más recalcitrantes— de lo que es la Iglesia que vive las exigencias del Evangelio.


Del aislamiento al encuentro

El lema elegido para este DOMUND, en su 90 “cumpleaños” —la Jornada fue instituida por Pío XI en 1926—, está completamente en sintonía con el Magisterio de Francisco, que con tanta vehemencia nos anima a vencer comodidades y a salir. Las palabras de Dios a Abrahán, “Sal de tu tierra” (Gén 12,1), son también una invitación a nosotros, cristianos llamados a abandonar la inercia y a dejar los recintos cerrados para salir al encuentro del necesitado; es decir, a romper el círculo “de nuestra conciencia aislada y de la autorreferencialidad” (EG 8), para ser una “Iglesia en salida” (EG 24). Porque —dicho ahora con palabras de san Juan Pablo II, aunque parezcan de Francisco— “una Iglesia cerrada en sí misma, sin apertura misionera, es una Iglesia incompleta o una Iglesia enferma” (Mensaje DOMUND 1981)

El misionero es el mejor ejemplo del cristiano que deja de mirarse a sí mismo, y vence los propios egoísmos y miedos, porque se fía del Señor que le ha prometido darle “otra tierra”: la “tierra sagrada” del otro como hermano; la “tierra sagrada” del que sufre necesidad y en el que Cristo pobre se manifiesta misteriosamente. La salida de los misioneros y misioneras nace de la interiorización y no del impulso, e implica, además de esa confianza absoluta en Dios, un trabajo propio de preparación espiritual y cultural. Y no solo una vez: las que hagan falta, como vemos en tantos misioneros que han tenido que abandonar un territorio, después de mucho esfuerzo por inculturarse y ser uno más entre su pueblo, para ir a otra región donde su presencia se hace más necesaria.
El misionero “sale de su tierra” porque el Evangelio “sale de su corazón”, queriendo llegar a tantos pueblos que no han oído hablar de Cristo. Sin olvidar que, cuando se habla de la labor misionera, no hay contraposición entre evangelización y ayuda en los diversos campos de promoción de la persona, porque, como expresó el beato Pablo VI, “la actividad misionera anuncia el Evangelio y abre el camino al desarrollo humano” (Mensaje DOMUND 1970).


Sin tirar balones fuera

Año tras año, la Jornada Mundial de las Misiones nos pide que tengamos siempre presentes las necesidades del mundo y la impresionante labor callada de esos misioneros que se dejan la piel al servicio de los demás, en los lugares más olvidados o difíciles. Todo el “Octubre Misionero” es un tiempo especial para recordar que la misión es expresión de la universalidad de la Iglesia, que se preocupa también, y de manera especial, de quienes no conocen el Evangelio, en las periferias de cualquier tipo y hasta los confines del orbe. Lo que se nos solicita es que no dejemos de poner nuestro grano de arena y de confiar en Aquel que puede hacer fructificar cada mínimo gesto realizado en favor de esta tarea inmensa.

El DOMUND nos anima a colaborar con nuestra oración y nuestra ayuda económica, pero también a que cambiemos las actitudes que nos encierran en las preocupaciones particulares, por las que ensanchan la mirada y el corazón a los horizontes de toda la humanidad. No vale tirar balones fuera, convirtiendo esto en un deseo etéreo, porque hablamos de un paso bien concreto y posible: “«salir», como discípulos misioneros, ofreciendo cada uno sus propios talentos, su creatividad, su sabiduría y experiencia en llevar el mensaje de la ternura y de la compasión de Dios a toda la familia humana”, según dice el papa Francisco en su Mensaje para esta Jornada. Es hacer de la propia vida un don gratuito, un signo de la bondad del Señor.
Permitir que, a través de nuestras obras de misericordia, alcance a los demás esa ternura del amor materno de Dios es el primer “movimiento misionero” que podemos abrigar en nuestro interior. Pero es que realmente el mundo, cada persona, tiene ansia de Dios, y no logrará saciarla si nosotros, individual y comunitariamente, “en Iglesia”, no le ofrecemos la palabra que se lo anuncie. Si esto es así respecto a nuestro entorno inmediato, cómo no iba a serlo cuando se trata de cumplir el mandato misionero del Señor y de hacer efectivo el derecho de todas las personas y culturas de recibir el anuncio de la salvación que transforma la vida.
Por eso, es inevitable escuchar el “Sal de tu tierra” como una invitación a plantearse y, en su caso, acoger la vocación misionera. Es necesario que haya nuevas personas abiertas y dispuestas a “pasar a la otra orilla”, urgidas por todos esos pueblos que aún no han oído hablar de un Dios que es amor, bondad y ternura. Hacen falta más testigos de Jesucristo que salgan “de su patria y de la casa de su padre” para recorrer los caminos del mundo y llegar a todas esas periferias que necesitan la luz del Evangelio, y especialmente a los pobres. También esto forma parte de nuestra responsabilidad misionera: pedir al Señor que nos envíe vocaciones para la misión ad gentes y nos impulse a todos a dejar atrás la inmovilidad, para participar en una renovada “salida” misionera de la Iglesia.

Rafael Santos


martes, 27 de septiembre de 2016

"Surt de la teva terra" LEMA DEL DOMUND 2016

Estem tots convidats a sortir de nosaltres mateixos

Surt... És la invitació que ens fa el papa Francesc a sortir de nosaltres mateixos, de les nostres fronteres i de la pròpia comoditat, para, com a deixebles missioners, posar al servei dels altres els propis talents i la nostra creativitat, saviesa i experiència. És una sortida que implica un enviament i una destinació.

... de la teva terra” L'expressió resulta evocadora de l'origen del que parteix el missioner que és enviat a la missió, i també de la destinació al que arriba. La missió ad gentes és universal i no té fronteres. Només queden exclosos aquells àmbits que rebutgen al missioner. Així i tot, també en ells es fa present amb el seu esperit i la seva força.

CARTELL DOMUND 2016

El conjunt.
Sobre un fons blanc, el cartell mostra un primer i únic missatge: “DOMUND”, el dia en què té lloc la Jornada Mundial de les Missions. La resta de les informacions són complementàries, per contextualitzar la celebració tant en el temps, com a l'espai virtual.

Les petjades.
Són expressió del lema “Surt de la teva terra”. Els tons emprats per a les petjades del caminant i per al fons són familiars als qui des de fa molts anys han identificat els cinc continents amb colors diferents. El mandat de Yaveh Déu a Abrahán, perquè sortís de la seva terra i anès a la terra promesa, està permanentment actualitzat pels deixebles missioners, que han fet pròpia la repetida expressió del papa Francesc: “una Església en sortida”.

Les creus.
És un detall que podria passar inadvertit, però que permet distingir aquestes trepitjades de les d'altres persones que surten de la seva terra per altres motius diversos. Les creus que discretament apareixen en la marca d'aquestes petjades recorden la creu que cada missioner o missionera rep el dia del seu enviament per part de l'Església; creu que és el distintiu de la seva missió d'amor i misericòrdia, continuadora de la de Crist."
Text estret de: www.domund.es
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LEMA DOMUND 2016
"SAL DE TU TIERRA" LEMA DEL DOMUND 2016

“Sal... Es la invitación que nos hace el papa Francisco a salir de nosotros mismos, de nuestras fronteras y de la propia comodidad, para, como discípulos misioneros, poner al servicio de los demás los propios talentos y nuestra creatividad, sabiduría y experiencia. Es una salida que implica un envío y un destino.

... de tu tierra” La expresión resulta evocadora del origen del que parte el misionero que es enviado a la misión, y también del destino al que llega. La misión ad gentes es universal y no tiene fronteras. Solo quedan excluidos aquellos ámbitos que rechazan al misionero. Aun así, también en ellos se hace presente con su espíritu y su fuerza.

CARTEL DOMUND 2016

El conjunto. 
Sobre un fondo blanco, el cartel muestra un primer y único mensaje: “DOMUND”, el día en que tiene lugar la Jornada Mundial de las Misiones. El resto de las informaciones son complementarias, para contextualizar la celebración tanto en el tiempo, como en el espacio virtual.

Las huellas. 
Son expresión del lema “Sal de tu tierra”. Los tonos empleados para las huellas del caminante y para el fondo son familiares a quienes desde hace muchos años han identificado los cinco continentes con colores distintos. El mandato de Yaveh Dios a Abrahán, para que saliera de su tierra y fuera a la tierra prometida, está permanentemente actualizado por los discípulos misioneros, que han hecho propia la repetida expresión del papa Francisco: “una Iglesia en salida”.

Las cruces. 
Es un detalle que podría pasar inadvertido, pero que permite distinguir esas pisadas de las de otras personas que salen de su tierra por otros motivos diversos. Las cruces que discretamente aparecen en la marca de esas huellas recuerdan la cruz que cada misionero o misionera recibe el día de su envío por parte de la Iglesia; cruz que es el distintivo de su misión de amor y misericordia, continuadora de la de Cristo.
Texto extraído: www.domund.es

viernes, 16 de septiembre de 2016

Materials campanya DOMUND 2016

El DOMUND és el dia en què l'Església convida a ajudar als missioners 

És per això que posem a l'abast de tots vosaltres els materials, que des d'OMP Espanya s'han preparat, per aquest 2016 sota el lema "Surt de la teva terra". Veureu que podeu descarregar-los tant en llengua castellana com catalana.

MATERIALS DOMUND 2016

La difusió i utilització d'aquests materials per part de tots vosaltres és molt important per donar a conèixer aquesta celebració missionera tan important durant el mes d'octubre.
Les parròquies, els col·legis i les comunitats religioses ja estan rebenet aquests materials. Però ara aprofitem aquest mitjà per poder-ho fer arribar a tots vosaltres.

Com podeu veure podeu trobar els següents materials:
- Guió formació 8-10 (català)
- Guió formació 11-14 (català)
- Guió joves (català)
- Pregària DOMUND (català)
- Liturgia DOMUND
-Vigilia de la luz DOMUND
- Cartell DOMUND (català)
- Full per pintar (català)
- Tríptic col·laboració (català)
- Cartel "Iglesia en misión"
Per fer una mica de memòria, qué és el DOMUND?
La Jornada Mundial de les Missions, a Espanya coneguda com DOMUND, és una trucada d'atenció sobre la responsabilitat de tots els cristians en la evangelización i convida a estimar i recolzar la causa missionera. Els missioners donen a conèixer a tots el missatge de Jesús, especialment en aquells llocs del món on l'Evangeli està en els seus començaments i l'Església encara no està assentada.

Aquests llocs són coneguts com a Territoris de Missió, estan confiats a la Congregació per la Evangelización dels Pobles i depenen en gran manera de la labor dels missioners i del sosteniment econòmic les Obres Misionales Pontifícies de tot el món. 

El DOMUND, és una jornada universal que se celebra a tot el món el penúltim diumenge d'octubre per ajudar als missioners en la seva labor evangelizadora desenvolupada entre els més pobres, però durant tot l'any es promouen i realitzen activitats d'animació missionera i de cooperació amb les missions.
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Fotografia: Mercé García Hurtado, missionera nascuda a Manresa, a Costa d'Ivori