• "Sigues valent, la missió t’espera"


    Descarrega tots els materials per celebrar el Domund 2017
  • Presentació Domund 2017


    "El valor de ser missioners" Anastasio Gil, Director d’OMP Espanya
  • Missatge del Papa pel Domund 2017


    "La Missió en el cor de la fe cristiana"
  • Reflexió Pastoral Domund 2017


    "Qüestió de valentia", Javier Carlos Gómez Director Diocesà d’OMP Valladolid
  • Què és el Domund?


    La jornada on, d’una manera especial, l’Església prega pels missioners i col·labora amb ells
  • A qui ajuda el Domund?


    Els donatius fan possible la tasca evangelitzadora de l’Església en els territoris de missió
  • Què són els territoris de missió?


    Coneix a fons les missions amb el mapa en el que es mostra on estan els missioners i l’ajuda enviada per OMP Espanya

diumenge, 22 d’octubre de 2017

«El mundo necesita el Evangelio como algo esencial» Papa Francisco

Domund 2017: «Sé valiente, la misión te espera» 

Este domingo se celebra la 91 Jornada Mundial de las Misiones; el Domund.

El papa Francisco, en su mensaje para el Domund 2017 insiste en la urgente necesidad de anunciar el Evangelio de la Buena Noticia para dar respuesta a la búsqueda de la felicidad y del sentido de la vida que vive el hombre de hoy. «El mundo necesita el Evangelio como algo esencial» (n.5).

Para responder al mandato misionero de Jesús, la Dirección Nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en España ha propuesto como lema del Domund 2017 «Sé valiente, la misión te espera». El director nacional de las OMP, Anastasio Gil García ha manifestado que éstos no son tiempos para permanecer en la indiferencia o en la pasividad «pensando que esta tarea compete sólo a algunos especialistas. Urge tomar partido en esta corriente solidaria de cooperación misionera». Invita a contemplar cómo los misioneros y misioneras lo han dejado todo para ser enviados a aquellos lugares donde el Evangelio aún no es conocido.

Los misioneros son un modelo para todos los cristianos y para la sociedad actual. Su valentía consiste a confiar en el Señor, como lo hacen los pobres con los que viven, que saben superar las dificultades desde esta confianza.

Anastasio Gil recuerda que el domingo «tendremos una nueva oportunidad para vivir el mandato misionero de Jesús. La oración, la ofrenda de su vida y la cooperación económica son los principales indicadores de este compromiso de cooperación por parte de todos».

Las ayudas económicas y Tarragona
El 2016, y gracias a la generosidad de los fieles de todo el mundo, el Fondo Universal de la Solidaridad de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe –responsable del Domund¬ distribuyó 87.040.388 euros, y de éstos, 12.256.618 euros fueron aportados por España. Esta aportación hizo posible atender en el mundo a más de 4.000 proyectos misioneros.

La diócesis de Tarragona colabora intensamente con las misiones. Por un lado, en la actualidad, treinta y siete misioneros están anunciando el Evangelio y ayudando a los más desfavorecidos en 22 países. Por el otro, gracias a la generosidad de las gentes de la archidiócesis tarraconense, en 2016 se recaudaron 91.458 euros. La mayor parte de estas ayudas llegaron a través de las distintas parroquias, colegios y donaciones particulares. 
Gracias a los donativos recogidos durante la campaña del Domund, la Congregación para la Evangelización de los Pueblos atiende a través de OMP, las necesidades de los 1.113 territorios de misión.

Y en uno de estos territorios misiona Josep M Juanpere Domínguez, nacido en Reus, de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia, en Camerún. Explica que en Yaoundé han podido fundar una Casa de Formación, gracias a la presencia allí de las Misioneras de Nazaret, que llevan muchos años en el país. Trabajan en la pastoral de un colegio de secundaria, con acompañamiento a chicos y chicas, «pero, ante todo, les ofrecemos nuestro afecto y les presentamos el mensaje de Jesús», subraya Juanpere.

El misionero reusense añade que no pensemos que la misión es tan solo en los países de misión, «a lo mejor tu misión es la de vivir el mensaje de Jesús allá donde te encuentres ahora».
Joan Boronat, artículo Diari de Tarragona, Domingo 21 de Octubre



dissabte, 21 d’octubre de 2017

"La missió té una arrel espiritual i un segell evangèlic" † Jaume Pujol Balcells, Arquebisbe de Tarragona

LES MISSIONS AL COR

S’explica que un pobre cec romania assegut molt de temps en una vorera demanant ajuda als transeünts i amb prou feines si l’obtenia. Com és que no s’apiadaven més d’ell si tenia al costat un rètol que deia «Sóc cec, ajudeu-me»? Llavors va passar un publicista, es va fixar en el cartell, li va donar la volta i va escriure al seu revers: «Avui és primavera i no puc veure-la.» Els donatius es van intensificar.
Els lemes sempre ajuden quan es tracta d’enviar un missatge. El DOMUND cada any en té un, i el de la Jornada d’aquest any, el 22 d’octubre de 2017, és «La missió al cor de la fe cristiana».
L’ha triat el papa Francesc i crec que reuneix dos pensaments en un: primer que l’Església té tots els seus missioners molt a prop del cor, li són molt estimats; pensa en aquestes homes i dones generalment joves que s’han exiliat voluntàriament de la seva pàtria i de la seva cultura per ajudar altres persones a les quals no coneixien i amb les quals acaben identificant-se.
El segon és que la missió no és una activitat més que fa l’Església sinó que és la seva raó de ser: evangelitzar, mostrar la força transformadora de l’Evangeli.
El papa Francesc ha escrit, en la presentació d’aquesta Jornada, que la missió no és la propagació d’una ideologia religiosa ni d’una ètica sublim, sinó un encontre amb Crist.
Fent referència a una encíclica del seu antecessor, Benet XVI, titulada «Déu és amor» (Deus caritas est), afirma: «No es comença a ser cristià per una decisió ètica o per una gran idea, sinó per l’encontre amb un esdeveniment, amb una Persona, que dóna un nou horitzó a la vida i amb això una orientació decisiva.»
La missió té aquesta arrel espiritual i aquest segell evangèlic, i això fa que no sigui una ONG més, però no defuig, ans al contrari, fer una immersió en els problemes materials i de tot tipus de les persones a qui serveix.
Avui celebrem la 91 Jornada Mundial de les Missions. Durant aquests anys, i en segles anteriors, els missioners han deixat les seves famílies per viure en terres moltes vegades llunyanes i compartir amb els seus habitants les alegries i les penes. Han fundat dispensaris, han ajudat a projectes agrícoles, artesanals i educatius i han acompanyat la població, sense distinció de races, pàtries ni religions, al llarg de les seves vides. I per damunt de tot, han donat testimoni senzill de vida cristiana. Per tot això els tenim al cor.
† Jaume Pujol Balcells
Arquebisbe metropolità de Tarragona i primat
Suplement especial DOMUND al Full parroquial
-------------
LAS MISIONES EN EL CORAZÓN

Se cuenta que un pobre ciego permanecía sentado mucho tiempo en una acera pidiendo ayuda a los transeúntes y apenas si la obtenía. ¿Cómo es que no se apiadaban más de él si tenía junto a sí un letrero que decía «Soy ciego, ayúdeme»? Entonces pasó un publicista, se fijó en el cartel, le dio la vuelta y escribió en su anverso: «Hoy es primavera y no puedo verla». Los donativos se intensificaron.  
Los lemas siempre ayudan cuando se trata de enviar un mensaje. El DOMUND cada año tiene uno, y el de la Jornada de este año, 22 de octubre de 2017, es «La misión en el corazón de la fe cristiana». 
Lo ha elegido el Papa Francisco y creo que reúne dos pensamientos en uno: primero que la Iglesia tiene a todos sus misioneros muy cerca del corazón, le son muy queridos; piensa en estos hombres y mujeres generalmente jóvenes que se han exiliado voluntariamente de su patria y de su cultura para ayudar a otras personas a las que no conocían y con las que acaban identificándose. 
El segundo es que la misión no es una actividad más que hace la Iglesia sino que es su razón de ser: evangelizar, mostrar la fuerza transformadora del Evangelio. 
El Papa Francisco ha escrito, en la presentación de esta Jornada, que la misión no es la propagación de una ideología religiosa ni de una ética sublime, sino un encuentro con Cristo.
Haciendo referencia a una encíclica de su antecesor, Benedicto XVI, titulada «Dios es amor» (Deus caritas est), afirma: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y con ello una orientación decisiva».
La misión tiene esta raíz espiritual y este sello evangélico, y esto hace que no sea una ONG más, pero no rehúye, sino al contrario, hacer una inmersión en los problemas materiales y de todo tipo de las personas a las que sirve. 
Hoy celebramos la 91 Jornada Mundial de las Misiones. Durante estos años, y en siglos anteriores, los misioneros han dejado a sus familias para vivir en tierras muchas veces lejanas y compartir con sus habitantes las alegrías y las penas. Han fundado dispensarios, han ayudado en proyectos agrícolas, artesanales y educativos y han acompañado a la población, sin distinción de razas, patrias ni religiones, a lo largo de sus vidas. Y por encima de todo, han dado testimonio sencillo de vida cristiana. Por todo ello los tenemos en el corazón.

† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

dimecres, 18 d’octubre de 2017

Pregó del Domund 2017

“Sigues valent, la missió t'espera”, Luz Casal.


Excm. i Rvdm. Sr. Arquebisbe de Santiago de Compostel·la, D. Julián Barri Barri; Excmos. i Rvdms. Srs. Bisbes; Sr. Director Nacional d'Obres Missionals Pontifícies, D. Anastasio Gil García; autoritats; missioneres i missioners; senyores i senyors; volguts tots: bona tarda.
Agraeixo de tot cor que m'hagin convidat a estar aquí, en aquesta Catedral que tant significat té en la meva vida, i que durant uns minuts capti la seva atenció amb aquestes paraules que a continuació els vaig a llegir.

Intro. Dona i cantant, és la meva veu la d'una catòlica poc practicant, però amb unes arrels tan profundes, i una memòria tan lligada a la història i a les celebracions de l'Església catòlica, que moltes vegades tinc la sensació de ser una bona cristiana.
Per parlar sobre les missions i la celebració del Domund en aquest any 2017, he pensat fer-ho com si d'una cançó es tractés, fent aquest senzill pregó que porta el títol “Sigues valent, la missió t'espera”, i amb una estructura que conté aquesta petita introducció, seguida d'una estrofa, després una tornada, una segona estrofa, tornada, interludio o pont per arribar al final, amb l'última tornada.

Primera estrofa. Aprenem a conviure amb la injustícia i la desigualtat, i amb prou feines advertir-les, com si el nostre cervell estigués embolicat en boires, i el nostre cor anestesiat per un consumisme que satisfà els desitjos immediats i efímers i per l'hedonisme, tan ben considerat, provocant amb això indiferència i despotisme, que embruteixen i monopolitzen els nostres sentiments. Així i tot, no conformes, anem afegint pesats fardells de temors, egos i pors, fent cada dia la crosta més dura, immunitzant els sentits davant l'atzucac de la pobresa que ens humilia.
Cada vegada és més difícil deixar de ser pobre, i la situació s'enquista per les manques del sistema de protecció i de les ajudes, per la precarietat laboral i el desigual repartiment de la riquesa.
La vida és un combat constant entre dues forces: d'una banda, estan aquells que són capaços de comportar-se ordinàriament de manera inhumana, i en l'altre costat, en l'altre bàndol, estan els “soldats” o missioners que, àdhuc coneixent la derrota i el desengany, saben sobreposar-se i amb els seus actes reparar el dany causat pels primers, alhora que sembren nous camins amb llavors que germinaran en els cors dels desfavorits, fins a arribar a la victòria.
Quan el temps es comptabilitzava per a mi d'una altra manera, les imatges d'uns nens feliços de pell fosca, que per primera vegada van veure els meus ulls en el saló d'actes del meu col·legi, va ser el primer contacte que vaig tenir amb el Domund. Després de veure aquest documental, rodat en paisatges molt allunyats i diferents, les Germanes Doroteas ens van explicar el significat de moltes paraules, entre les quals destacaven per la seva reiteració de misericòrdia i caritat, virtuts i valors que hauríem d'incorporar a les nostres incipients vides, segons ens van dir, a partir d'aquest moment. Aquesta lliçó va posar les bases, i va fomentar en aquell grup de nenes, la nostra futura predisposició a donar la mà al necessitat.
Avui dia ens costa pronunciar paraules com a caritat, sent aquesta una virtut superior de la moral cristiana que ha perdut significat en aquestes tres o quatre últimes dècades. —Les paraules també estan a la mercè de la moda, es desgasten, perden protagonisme i importància—.
En algun moment de la nostra vida diària haurem de oferir la mà al nàufrag, com va dir i va fer fa pocs mesos el president de l'ONG “Sea Eye”, “Ull de la mar”, qui va defensar que “ajudar davant el perill és el deure qualsevol persona que estigui en el mar, sense distincions pel seu origen, color, religió o conviccions”; i perquè aquest “nàufrag” pugui continuar la seva travessia, necessitem dedicar-li uns minuts com els quals alguns dediquem als nostres abdominals i glutis, o oferir un donatiu que no suposarà una despesa major que un potet de crema antiarruges o una hidratant de mans.
Un esforç mínim, semblant al que fan algunes adolescents en llançar sense solta ni volta petons a l'aire.

Tornada. La bellesa que provoquen els petits gestos humanitaris regenera el món, i l'amor ho salva.

Segona estrofa: Els missioners. Són aquests éssers triats per suportar les dificultats. Braus i obedients fills dotats de paciència i fortalesa. Benvolents amb les febleses. Exemples de resistència moral. Mostren diàriament com la compassió activa està en les entranyes de la seva missió i va més enllà de la solidaritat.
Sense pàtries ni banderes, abandonen el projecte de vida pròpia, orientada cap al seu propi interès, per una comunió fraterna. —La llibertat no és major quan es pot fer el que a un li ve de gust, sinó quan es tria el bé, lo bonic i la veritat, tot i que aquesta decisió comporti el sacrifici d'un mateix per un ben major—.
Herois anònims, que en els seus viatges a l'infern acaben per aconseguir el cel en ajuntar amb tendresa les seves mans a altres mans. Aquests prop de 13.000 missioners espanyols estan disposats i s'obstinen a creuar mig planeta per posar en pràctica i materialitzar el seu idealisme, sortint de la comoditat del nostre món quotidià, per escoltar el batec del dolor dels perseguits, dels pordiosers i marginats, arribant fins i tot a arriscar la pròpia vida —que és una de les expressions més belles i desinteressades— per oferir-los una mica d'esperança i aportar dignitat allí on no hi ha gens, perquè tot ha estat degradat, quan no aniquilat.
En aquests gairebé cent anys de celebració del Domund, la tasca feta pels missioners està envoltada de silenci, i així i tot no falta l'alegria en la seva missió, encara que puguin tenir el pit descarnat per moltes absències, o perquè han tingut fissures en la seva integritat o propòsits a causa dels seus dubtes, que no són una altra cosa que la conseqüència inherent a l'honestedat. Si preguntéssim a cadascun d'ells per la seva feina, segur que ens dirien que tot el que fan o han fet mereix la pena. Mereix la pena l'alleujament d'un drap calent davant l'espant, traient als desfavorits de les ombres de la guerra, el terror, l'odi fratricida o el gana que pateixen més de 800 milions de persones!
Tenim confiança en la ciència, en la raó, en la cultura i en el poder que dóna el progrés des del segle XVIII, però això no hauria d'impedir-nos creure en la misericòrdia que arriba a través de la fe. Moltes vegades les respostes no estan en la profunditat del saber, perquè ni tan sols l'avanç de la ciència deté la misèria.
Som una nació antiga, que ha viscut amb l'alegria de ser cristiana, una doctrina profunda de l'humanisme; una nació que va obrir les portes a la evangelizatció, i, a través d'ella, ens hem unit a gents d'altres pobles, coneixent les seves cultures i religions, inserits en els seus costums i tradicions, acceptant de manera natural que les veritats absolutes generen dolor i que portar la fe a altres destinacions no ha de tenir com a objectiu el domini. Amb la distància que imposen els segles, hem anat donant l'esquena al treball espiritual, que podria considerar-se com un ressò que s'anticipés a la veu.
El novel·lista Javier Voltes, en el seu llibre El monarca de les ombres, diu referint-se a la seva mare que “habita encara en un món amb Déu”; som molts els que vivim amb aquesta presència que ens empara davant la foscor i ens ofereix una il·luminació que avança.
Perquè triomfi el mal, l'única cosa necessària és que les persones bones no facin res per evitar-ho, i en la vida solament hi ha dues opcions davant els problemes: esperar al fet que uns altres els solucionin o posar de la teva part per solucionar-los; aquesta última opció és la que heu triat els missioners, religiosos i seglars.
Laics i cooperants també posen el seu esforç personal, coneixement professional i aportació econòmica a través de diferents organitzacions, com per exemple “Acció contra el Gana”, “Save the Children”, “Àfrica directe”, “Llogarets Infantils”, etc.
Un grup de persones, a través del nostre Festival de la Llum que se celebra a pocs quilòmetres d'aquí, en el Concello de Boimorto, hem pogut conèixer el treball d'algunes d'aquestes organitzacions, a les quals ha anat a parar la recaptació total de les entrades de cada edició del Festival, com per exemple “Oxfam Intermón”, “Banc d'Aliments” o “Metges sense Fronteres”. També hem estat testimonis fa pocs anys de la tasca ingent de la fundació Vicente Ferrer en l'Índia, en una de les regions més pobres del país, Anantapur, en l'estat Andhra Pradesh.
Per tancar aquesta estrofa dedicada als missioners, vull destacar la labor evangèlica i social de les Obres Missionals Pontifícies.

Tornada. La bellesa que provoquen els petits gestos humanitaris regenera el món, i l'amor ho salva.

Pont. La bondat, aquesta virtut que alguns tenen i que, segons diuen els especialistes en neurociencia afectiva, es troba a la base d'un cervell sa, fa que els posseïdors d'aquesta gràcia percebin les coses d'una altra manera. Mentre molts fan soroll, uns pocs, amb les seves accions callades i generoses, donen ànims als qui sembla que haguessin comès el pecat d'existir, sigui a Síria, Sudan del Sud, Iemen o en qualsevol dels més de 33 països amb gravíssims conflictes.
Fer el bé és el més subtil dels egoismes, perquè ser-ho et recompensa amb el plaure de la felicitat i alleuja la teva ansietat com a individu gràcies a la bona consciència que reps quan fas una bona acció. Per això jo crec que la col·laboració solidària hauria d'estar sempre de moda.

Tornada. La bellesa que provoquen els petits gestos humanitaris regenera el món, i l'amor ho salva.

Permeteu-me afegir una petita coda:
Gràcies a tots els missioners presents per ensenyar-nos amb les seves obres que el més insignificant acte d'amor pot abraçar a la humanitat ferida.

dilluns, 16 d’octubre de 2017

"No estiguis tancat a res. No creguis que ja ho tens tot"

Testimoni #Domund del missioner Fill de la Sagrada Familia i reusenc: P. Josep M. Juanpere

Un pensa cada dia que allò que estàs fent, que el que t’han demanat de fer és el millor que podies fer. I en el fons del teu pensament no està canviar. Era un dia tranquil, com els altres. Estàvem en plena visita del nostre Superior General a la comunitat, i en el diàleg que vàrem tenir proposa de fer una nova fundació de la nostra Congregació de Fills de la Sagrada Família (Manyanet) a Camerún, i per sorpresa em proposa de participar-hi. Si faig una mirada retrospectiva de la meva vocació, mai havia pensat d’anar a països anomenats de missió, sempre havia pensat que la meva missió era a Catalunya, on és molt difícil poder presentar a Jesús i el seu missatge.
Com he indicat tot va començar per una proposta, seguit per la maduració de la mateixa i al final una presa de decisió de visitar el lloc, abans de fer efectiva la fundació. És en aquest viatge, crec, que comencen a néixer les il·lusions missioneres, les il·lusions per tal de poder aportar el millor de mi mateix a un lloc on, potser, fa més falta. Després he descobert que jo he rebut molt més del que jo podré donar mai. Un pensa que pot ajudar a transformar el món, que tu ho saps tot, però et dones compte de que a tot arreu hi ha de bones coses que hem d’aprendre, i també que podem aportar.
La nostra aventura va començar a Yaoundé, la capital de Camerún, el dia 29 de desembre de 2015. Per primer cop la nostra Congregació va decidir d’obrir una fundació en terres africanes. El xoc cultural és important. La llengua, les costums, la forma de fer les coses, el tipus de societat i de família, tot és diferent. Necessita un temps d’adaptació. Un temps d’encarnació en la realitat del país. Com que el nostre carisma és evangelitzar mitjançant l’ensenyament, en un diàleg amb el Sr. Bisbe de Yaoundé ens proposa de començar a treballar, a participar de la pastoral d’una escola de Secundaria. Primer dia, descobrim que hi ha “només” 3000 alumnes. Nois i noies que estan acostumats a un tarannà i a un fer diferent del nostre. Però, com a tot arreu, nois i noies que si els dones el millor de tu mateix, si els fas sentir escoltats i que estàs per ells, nois i noies que t’ajuden, t’entenen i es fan estimar. Aquí el respecte al religiós, al prevere, és molt gran, i pots caure en la temptació de pensar-te molt important, però des de la senzillesa et guanyes molts cors. Una altra cosa són els adults. En un primer moment tu vas amb les teves idees pre-concebudes, i caus en la temptació de dir: nosaltres ho fem així o aixà. Naturalment, es rebut com: un altre que ve a imposar-nos el que hem de fer, que no ens entén ni vol fer-ho. Finalment comprens que potser val més callar i començar a actuar, que s’arriba molt més a les persones pel que fas i no pel que dius. A poc a poc, la llengua no és una dificultat. A poc a poc, la forma de fer les coses comença a integrar-se. A poc a poc, vas redescobrint la primera flama que, un dia, va fer que comencessis una història d’amor, de seguiment a Jesús.
Jo puc fer una afirmació. Qui ha estat veritablement canviat en tot aquest temps he estat jo. Aquest temps en aquest país, entre aquesta gent, m’ha permès redescobrir la meva vocació, m’ha permès retrobar el Crist, m’ha permès donar-me d’una manera més profunda. La rutina en la que havia caigut, després de 25 anys de vida religiosa, ha desaparegut. Cada dia és un nou dia, cada dia et repara una nova experiència, una nova cara il·lusionada que se t’apropa, un nou rostre que t’apropa més encara al Crist.
Fins aquí una primera i profunda reflexió. També en això he canviat. No era jo una persona que deixava fluir el que pensava o el que sentia interiorment. Però algú podria preguntar-se, i amb raó, que és el que feu?
Com ja he dit tot es remunta a finals de 2015. Després de dies més àlgids i de dies més baixos ara podem dir que ja tenim un bon projecte en marxa.
A Yaoundé, estem una comunitat formada per dos religiosos, espanyols els dos, i nou aspirants (8 camerunesos i 1 nigerià). Hem pogut tenir una casa de formació tan aviat, gràcies a que les Missioneres de Nazaret (fundades també pel P. Manyanet) fa uns 50 anys que són al país i havien fet el seguiment d’alguns joves amb inquietuds vocacionals. També estem treballant en la pastoral d’una escola de secundària (d’uns 3300 alumnes), fent acompanyament a nois i noies, celebracions, dies de reflexió, etc., i amb el professorat els oferim l’escolta, i fem recessos (2 per any). Però sobretot els oferim el nostre afecte i el presentar el missatge de Jesús. Recentment hem començat també en una escola de primària, ajudant en la pastoral de la mateixa. Anem fent pressent el missatge de Natzaret en aquesta estimada terra. Els diumenges col·laborem en 2 parròquies, conjuntament amb els aspirants. És molt de treball, però fet amb amor.
La societat camerunesa és una societat en creixement. Molt jove, amb una mitjana d’edat molt baixa. Per tant en creixement i que va fent canvis poc a poc. Però també és una societat amb un fort sentit de pertinència tribal i molt arrelat en les seves tradicions. Té un gran sentit religiós, sigui quina sigui la religió que practiquen. I encara que ha d’evolucionar molt, té moltes coses que ens podrien ensenyar: no tenen por de la mort ni d’explicar-la als més petits; són molt acollidors, tot i que els manquen moltes coses; hi ha un gran sentit de respecte als més grans, etc.
En definitiva, no pots quedar indiferent quan el deixes tocar el cor. I sobretot, quan creus profundament que és la crida de Déu la que t’ha portat aquí i has de fer i donar el millor de tu en tot moment, sabent que és Ell qui treballa en tu i per mitjà teu.
Finalment una crida: “Sigues valent, la missió t’espera”, fent meu el lema del Domund d’aquest any. No estiguis tancat a res. No creguis que ja ho tens tot. No creguis que no pots donar res més. Aportar el missatge del Crist, i sobretot viure’l, és de valents. No pensis, tampoc, que la missió és només en els països anomenats de missió, potser la teva missió és de viure el missatge de Jesús allà on ets. I, veritablement, potser és més de valents de fer-ho a casa nostra que aquí, a Camerún.
Ànims a tots. I no deixeu mai de pregar per nosaltres, tots els que estem aportant la presència de Déu en altres terres, com nosaltres no deixem de pregar per vosaltres.

Josep M. Juanpere, SF
----------------------------------------
Uno piensa, normalmente, que lo que haces cada día, que lo que te han pedido que hagas es lo mejor que puedes hacer. Y en lo hondo de tu ser no hay ninguna intención de cambiar. Era un día como los demás. Teníamos la visita de nuestro Padre General en nuestra comunidad, y en el diálogo que entablamos expone la idea de realizar una nueva fundación de la Congregación, Hijos de la Sagrada Familia (Manyanet), en Camerún. Mi sorpresa fue que me invitaba a participar de esa fundación. Si hecho una mirada retrospectiva a mi vocación, nunca había ni pensado ni imaginado en ir a países llamados de misión, siempre había creído que mi misión estaba en Cataluña, donde, por añadido, es ya de por sí difícil poder presentar a Jesús y su mensaje.
Como he dicho anteriormente todo comenzó con una proposición, seguido por la maduración de la misma y al final la toma de decisión de visitar el lugar, para poder estudiar la viabilidad de la fundación. Es en este viaje, creo, que empiezan a presentarse en mi la ilusión misionera, la ilusión de poder dar lo mejor de mí en su sitio dónde, seguramente, hacía más falta que dónde estaba anteriormente. Con el tiempo he descubierto que he recibido mucho más de lo que yo podré jamás dar. Uno piensa que puede ayudar a transformar el mundo, que lo sabe todo, pero aprendes que en todos los lugares hay nuevas y buenas cosas para interiorizar, para aprender, y también que podemos aportar.
Nuestra aventura empieza en Yaoundé, capital de Camerún, el 29 de diciembre de 2015. Por primera vez la Congregación decidió abrir una fundación en tierras africanas. El choque cultural es importante. La lengua, las costumbres, la forma de hacerlo todo, el tipo de sociedad y de familia, todo es diferente. Es necesario un tiempo de adaptación. Un tiempo de encarnación en la realidad del país. Como que nuestro carisma se centra en evangelizar mediante la enseñanza y formación de los niños y jóvenes, en un diálogo con el Obispo de Yaoundé nos propone de empezar a trabajar, a participar en la pastoral de un colegio de secundaria. El primer día, descubrimos que “solamente” hay 3000 alumnos. Chicos y chicas acostumbrados a un quehacer diferente al nuestro. Pero, como en todas partes, chicos y chicas que, si das lo mejor de ti mismo, si haces que se sientan escuchados y que estás por ellos, te ayudan, te entienden y se hacen querer. Aquí, el respeto al religioso, al sacerdote, es muy grande, y hasta puedes caer en la tentación de sentirte muy importante, pero es desde la sencillez como puedes ganarte todos los corazones. Otro mundo es con los adultos. En un primer momento tú vas con tus ideas preconcebidas y caes en la tentación de decir: nosotros los hacíamos de esta manera o de la otra. Naturalmente, es recibido como: otro que quiere imponernos aquello que tenemos que hacer, que no nos entiende ni quiere hacerlo. Finalmente llegas a la conclusión que es mejor callarse en muchos momentos y empezar a actuar, ya que es de esta manera cómo podemos llegar más fácilmente a las personas, se llega más por lo que haces que por lo que dices. Con el tiempo la lengua no es una dificultad. Con el tiempo empiezas a integrar la forma de hacer las cosas. Con el tiempo se redescubre la llama primera que, un día, hizo que empezara una historia de amor, de seguimiento de Jesús.
Puedo afirmar una cosa. El que ha sido verdaderamente cambiado en todo este tiempo he sido yo. El tiempo pasado en este país, entre esta gente, me ha permitido redescubrir mi vocación, me ha permitido reencontrar a Cristo, me ha permitido darme de una manera más profunda. La rutina, en la que había caído después de 25 años de vida consagrada, ha desaparecido. Cada día es diferente, cada día nos ofrece una nueva experiencia, una nueva cara llena de ilusión que se acerca, un nuevo rostro que te acerca más todavía a Cristo.
Hasta aquí una primera y profunda reflexión. Hasta en esto he cambiado. Yo no solía dejar fluir mis pensamientos, lo que siento interiormente. Alguien podría preguntarse, con toda la razón, pero ¿a qué os dedicáis?
Como ya he comentado nos tenemos que remontar a finales de 2015. Después de grandes altibajos, grandes pruebas y grandes alegrías, podemos afirmar que tenemos un buen proyecto en marcha.
En Yaoundé estamos una comunidad formada por dos religiosos, españoles los dos, y nueve aspirantes (8 cameruneses y 1 nigeriano). Hemos podido formar una Casa de Formación tan pronto debido a que las Misioneras de Nazaret (fundadas también por el P. Manyanet) hace unos 50 años que están en este país, y es gracias al trabajo que ellas habían hecho de seguimiento de chicos con inquietudes vocacionales que lo hemos podido hacer. También estamos trabajando en la pastoral de un colegio de secundaria (unos 3300 alumnos), haciendo acompañamiento a chicos y chicas, celebraciones, jornadas de reflexión, etc., y con el profesorado a los que les ofrecemos espacios de escucha y con los que hacemos dos retiros por año. Pero, ante todo, les ofrecemos nuestro afecto y les presentamos el mensaje de Jesús. Recientemente hemos empezado a trabajar en una escuela de primaria, ayudando también en la pastoral de la misma. Vamos haciendo presente el mensaje de Nazaret en esta querida tierra. Los domingos colaboramos en dos parroquias, conjuntamente a los aspirantes. Es mucho trabajo, pero hecho con amor.
La sociedad camerunesa es una sociedad en crecimiento constante. Muy joven, con una media de edad muy baja. En crecimiento y que, poco a poco, va haciendo avances y cambios fundamentales. Pero también es una sociedad con un gran sentido de pertenencia tribal, muy enraizado en sus tradiciones. Tienen un gran sentido religioso, sea cual sea la religión que practiquen (cristiana, musulmana, sectas, animista…). Y, aunque tiene que evolucionar en muchos sentidos, tiene muchas cosas que nos podrían enseñar: no tienen ningún miedo de la muerte ni de presentarla a los más pequeños; son muy acogedores, aunque les falte de todo; tienen un gran sentido del respeto a los mayores, etc.
En definitiva, no puedes quedar indiferente cuando les dejas entrar en tú corazón. Y, ante todo, cuando crees profundamente que es el designio de Dios el que te ha traído hasta aquí, y, por lo tanto, debes de hacer y dar lo mejor de ti mismo en todo momento, sabiendo que es Él el que está trabajando en ti y por ti.
Para terminar una llamada: “sé valiente, la misión te espera”, haciendo mío el lema del Domund de este año. No te cierres a nada. No creas que ya lo tienes todo. No creas que no puedes dar más de ti mismo. Llevar el mensaje de Cristo, y sobre todo vivirlo, es de valientes. No pienses, tampoco, que la misión es tan solo en los países llamados de misión, a lo mejor tu misión es la de vivir el mensaje de Jesús allá dónde te encuentres ahora. Y, verdaderamente, puede ser que sea más de valientes hacerlo en nuestro país, en la vieja Europa, que en estas tierras de Camerún.
Ánimos a todos. No dejéis nunca de rezar por nosotros, todos aquellos que estamos llevando la presencia de Dios en tierras lejanas, como nosotros no dejamos de rezar por vosotros.

Josep M. Juanpere, SF