dimecres, 17 d’abril de 2013

Los católicos debemos tener un corazón grande”, dice el arzobispo de Tarragona ante la Jornada de Vocaciones Nativas

 El arzobispo de Tarragona, Mons. Jaume Pujol Balcells, en su carta dirigida a sus fieles diocesanos con motivo de la Jornada de Vocaciones Nativas, recuerda la importancia de las vocaciones en países de misión como signo de una fe fuerte y arraigada entre los fieles.
“El próximo 28 de abril se celebra la Jornada de las vocaciones nativas. Cada año la Iglesia dedica un día a rezar y también, si es posible, a ayudar a los países de misión para que surjan de sus hijos vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Como decía Fructuoso, tenemos que orar por la Iglesia extendida de oriente a occidente.
Los católicos debemos tener un corazón grande y sentir como nuestras las necesidades de las otras Iglesias. Los misioneros que han ido a otros países a predicar la Buena Nueva de Jesús y hacer arraigar el cristianismo en aquellas tierras, necesitan que los conversos de aquellos lugares continúen su tarea evangelizadora y humanizadora. Y por eso hacen falta vocaciones, y vocaciones nativas si queremos que la fe arraigue fuerte y que la fe se haga cultura, se haga vida.
Este fenómeno también pasó en nuestras Iglesias hace muchos siglos. Los primeros predicadores de nuestras tierras fueron cristianos que venían de lejos: san Pablo y otros que predicaron a Jesús entre nosotros, y después nuestros antepasados, ya convertidos, cogieron la antorcha de la fe y la han transmitido a lo largo de los siglos.
Pienso en la primera vez, y no hace tantos años, que conocí a un sacerdote africano, o japonés o chino. Después he conocido obispos y cardenales de países que llamábamos tierras de misión. Gracias a la fe de los que hicieron misión en aquellas tierras de Asia y de África, hoy el cristianismo tiene la jerarquía y el clero mayoritariamente del propio país.
Nos uniremos todos en la plegaria el próximo domingo 28 de abril para que la fe cristiana continúe arraigando en los países donde el cristianismo está todavía en sus inicios, y que el Señor les conceda abundantes vocaciones”.