dijous, 29 de desembre de 2016

Sirviendo en familia a la misión

Os presentamos bajo este lema la próxima jornada de "Catequistas nativos y del IEME"

Hay tres palabras en el título que son de extrema importancia. Seguramente las habremos captado al instante. 
Sirviendo. Es un presente continuo o gerundio. Supone una acción continuada. El servicio ya entraña una disposición especial. Es una actitud de diaconía que requiere empatía y simpatía con la empresa que se lleva a cabo. Servir es disponibilidad y es sensibilidad. La acción que se lleva a cabo tiene precio y por eso mismo vale la pena ponerse en actitud reverente para llevarla a cabo. Es una acción gratuita y cargada de ternura y misericordia.
Familia. ¡Qué palabra tan preciosa! ¡Concentra tanto significado en cada uno de nosotros, tanto amor, tanto corazón y cariño! Por ella, por la familia somos capaces de todo. Preciosa la exhortación que nos ha enviado el Papa Francisco sobre la familia, La alegría del amor. La titula así como si al decir familia, se nos abriera el corazón de par en par recordando cuánta dicha y felicidad hemos vivido, recordando cuánto somos por la familia. Nuestra existencia se ha realizado gracias a ella. Somos por nuestra familia.
“Toda la vida de la familia –nos dice el Papa en la Exhortación– es un ´pastoreo´ misericordioso. Cada uno, con cuidado pinta y escribe en la vida del otro ´vosotros sois nuestra carta escrita en nuestros corazones… no con tinta sino con el Espíritu de Dios vivo (2 Cor 3,2-3). Cada uno es un pescador de hombres (Lc 5,10) que en el nombre de Jesús echa las redes (cfr Lc5,5) en los demás...” (AL 322).
Es por lo que representa la familia por lo que el II Sínodo de África (Africa Munus) adoptó la idea Iglesia-Familia de Dios como su principio guía para la Evangelización de África. Es por eso que los Catequistas y líderes de las comunidades sienten la familia como una motivación para sus vidas y para la vida de sus comunidades. Es desde esta experiencia de familia como entienden el sentido de su responsabilidad y las relaciones recíprocas que tienen que ir creando.
Misión. Porque la Misión no es nuestra sino del Espíritu de Dios. Por él participamos en la Misión de amor que está en el centro del Dios trino. Esto da lugar a un testimonio que promueve sin cesar los valores del reinado de Dios en un dinamismo de vida y amor, justicia y paz, esperanza y misericordia. Los catequistas se sienten implicados con sus familias en este dinamismo, generando para la Iglesia comunidades vivas y samaritanas. Es por ello que viven Sirviendo en familia a la Misión.
ORACIÓN
Padre y Señor de la vida, abrazo de ternura y de misericordia.
Bendice a los catequistas de las jóvenes iglesias
y bendice también a sus familias, para que vivan y transparenten
el AMOR inagotable que brota de ti.
Jesucristo, Hijo único de Dios.
Sé tú el dueño y el centro de nuestras vidas:
que nuestro hogar sea tu hogar y nuestra familia sea tu familia.
Y que anunciemos así tu EVANGELIO de salvación.
Espíritu Santo, tú arrancas la maldad
de nuestros corazones y nos haces testigos del Resucitado
y apóstoles suyos, para que ninguno se pierda.
Aviva en los catequistas y en sus familias
el empeño de vivir y de contagiar el regalo de la FE
y sostennos en la lucha por un mundo justo y fraterno.
GLORIA AL PADRE Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

Aquí podéis visualizar el vídeo de la jornada, o descargar el tríptico y no dudéis de visitar su página web: Instituto Español Misiones Extranjeras