dissabte, 26 d’abril de 2014

Article del Diari de Tarragona Avui dissabte 26 d'abril.


MAÑANA, JORNADA DE LAS VOCACIONES NATIVAS 

LA IGLESIA SOLICITA AYUDA PARA LA FORMACIÓN DE SACERDOTES AUTÓCTONOS EN LAS TIERRAS DE MISIÓN
  
Josep Sabaté



La canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II coincide con la celebración, mañana, de la jornada de las vocaciones nativas. Bajo el lema “Misioneros por vocación”, la jornada recuerda los mensajes que los pontífices han dedicado a las vocaciones nativas. Es el caso, por ejemplo, de Juan Pablo II quien manifestó que “queda aún mucho camino por recorrer para que el conjunto de las diócesis pueda disponer de suficientes sacerdotes autóctonos”.


Éste es, precisamente, el objetivo de esta jornada, es decir, suscitar la colaboración, a través de la oración y de la ayuda económica, para que los jóvenes que se sientan llamados a ser sacerdotes, religiosos o religiosas, en los territorios de misión, no vean frustrada su vocación por falta de medios materiales. Dentro de las cuatro Obras Misionales Pontificias, la Obra de San Pedro Apóstol es la que se ocupa de consolidar las iglesias jóvenes en los territorios de misión a través de la formación del clero local y las vocaciones religiosas.


La secretaría general de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol ha puesto en marcha un mecanismo de colaboración económica para que las diócesis que lo deseen puedan ayudar a un seminario concreto en los territorios de misión. Este año, hay ocho seminarios de África, cuatro de América y otros ocho de Asia que esperan ayudas para la formación de los sacerdotes nativos. Este es el caso, por ejemplo, del seminario mayor de Puerto Maldonado, en Perú, que precisa una aportación de 11.804 euros para atender a 18 seminaristas. O el “St. Peter’s regional seminary” de Ghana con 216 estudiantes que requiere una aportación de 119.000 euros para su mantenimiento.

BECAS MISIONERAS

Para facilitar la ayuda a la formación de sacerdotes o religiosos nativos, se han establecido unas becas misioneras a través de tres modalidades. Una beca completa de 2.000 euros contribuye a los seis años de formación de un seminarista. Con media beca, 1.000 euros, se cubren tres años de formación del futuro sacerdote y con 350 euros se financia un curso académico de un seminarista, novicio o novicia.

Con el objetivo de fortalecer la vinculación entre los donantes y los becarios, las ayudas misioneras reciben el nombre de personas, hechos o santos vinculados a la archidiócesis tarraconense.

Precisamente, el Sr. Arzobispo, Mons. Jaume Pujol Balcells, ha destacado la importancia que tienen las vocaciones nativas para la Iglesia. El prelado tarraconense señala que la alegría del Evangelio se extiende y llega a todas partes y “ésto es lo que está sucediendo también en aquellos países de nueva evangelización en donde surgen nuevas iglesias, muchas de ellas regadas con la sangre del martirio: el Espíritu está suscitando en aquellas comunidades nuevos evangelizadores para que prosigan llevando el Evangelio más allá con valor y audacia”.

No hay misión sin misioneros. Estos son imprescindibles para que el mandato de predicar el Evangelio llegue a todo el mundo. De ahí la convocatoria de esta jornada de las vocaciones nativas, abiertas a toda la humanidad. El Papa Francisco lo ha expresado de una forma muy clarividente: “Frente a la tentación de las comunidades de cerrarse en sí mismas, la “missio ad gentes” testimonia proféticamente que la vida de la Iglesia y de las iglesias es misión, y es misión universal”.