dimarts, 9 de juny de 2015

Un reto: saber perdonar

El Papa al clero y religiosas de Sarajevo: 'No se olviden del testimonio de los mártires'

Compartimos con todos vosotros este artículo publicado en ZENIT a raíz de la visita del Papa Francisco a Sarajevo este sábado día 6 de junio:
"Tras escuchar tres testimonios de víctimas de la guerra, el Santo Padre improvisa un discurso en el que pide no olvidar la memoria de su pueblo, no para vengarse sino para hacer la paz
El santo padre Francisco ha escuchado en la tarde de este sábado, en la Catedral de Sarajevo, durante su viaje apostólico, los testimonios de un sacerdote, un religioso y una religiosa sobre cómo vivieron la llegada de la guerra al país. Visiblemente emocionado, Francisco ha escuchado a cada uno. Al finalizar, ha explicado que iba a dejar de lado el discurso que había preparado porque prefería decir lo que le venía en ese momento, tras escuchar esas conmovedoras historias.
“Los testimonios hablaban por sí solos. Esta es la memoria de vuestro pueblo. Un pueblo que olvida su memoria no tiene futuro. Esta es la memoria de cuatro padres y madres en la fe. Solamente han hablado tres, pero detrás de ellos hay muchos y muchas que han sufrido lo mismo”, ha asegurado.
Por eso, el Santo Padre ha dicho a los presentes que no tienen “derecho a olvidar vuestra historia” no para vengaros, sino “para hacer la paz”, “para amar como ellos han amado”. De este modo ha explicado que “en vuestra sangre, en vuestra vocación, está la vocación y la sangre de estos tres mártires”. Está la sangre y la vocación de muchos y muchas religiosos, sacerdotes, seminaristas, ha proseguido.
A continuación, Francisco ha recordado que el apóstol Pablo en la carta a los hebreos, dice “no olvidéis de vuestros antepasados. “Esos que os han dado y transmitido la fe. Estos os han transmitido la fe. Estos os han transmitido cómo se vive la fe”, ha indicado. El mismo Pablo --ha añadido-- os dice nos os olvidéis de Jesucristo. El primer mártir.  
De este modo ha insistido en hacer memoria para hacer la paz. Haciendo referencia a los testimonios escuchados, el Pontífice ha reconocido que la palabra perdón se le ha quedado grabada. “Un hombre una mujer que se consagra al servicio del Señor que no sabe perdonar no sirve”, ha afirmado. De este modo ha reconocido que perdonar un amigo que te ha insultado o una hermana que está celosa no es tan difícil.
Pero perdonar al que te pega, te tortura, te amenaza con el fusil para matarte. Esto es difícil. Y ellos lo han hecho, y ellos predican cómo hacerlo”, ha asegurado.
El Papa se ha preguntado cuántas veces el espíritu del mundo nos hace olvidar estos antepasados nuestros, sus sufrimientos. Así, ha subrayado las veces que nos lamentamos cuando tenemos una muela que nos hace daño, o porque queremos tener la tele en la habitación con tantas comodidades. O las veces que nos quejamos de la superiora cuando la comida no está buena. Por ello, Francisco ha pedido a los presentes “no olvidar estos testimonio de vuestros antepasados. Pensad cuánto han sufrido estos”. Y así, les ha invitado a llevar un vida digna de la Cruz de Jesucristo. “Monjas, sacerdotes, seminaristas, obispos mundanos son una caricatura”, ha advertido.  
Y ha añadido: “No sirven. No tienen la memoria de los mártires. Han perdido la memoria de Jesucristo crucificado”.  Por otro lado les ha exhortado a “buscar el bien de todos”. Todos --ha recordado-- tienen la posibilidad, la semilla del bien. Todos somos hijos de Dios.
Finalmente, el Pontífice ha invitado a rezar por la familia, “para que florezcan muchos hijos” y “para que haya muchas vocaciones”.
Al concluir su mensaje improvisado, el Santo Padre ha recordado que esta ha sido una historia de crueldad. Por eso les ha pedido: “haced siempre lo contrario a la crueldad. Tended actitudes de ternura, de fraternidad, perdón. Llevad la cruz de Jesucristo”.
Y ha añadido: “La Iglesia, santa madre Iglesia, os quiere así. Pequeños mártires delante a estos, pequeños,
Pequeños testimonios de la cruz de Jesús”."
Vatican City, 06 de junio de 2015 (ZENIT.org) Rocío Lancho García